Memorias improbables, Willy Crook, 2017

El ya año pasado debe haber sido uno de los años que menos leí en mi vida. Con leer me refiero a esa literatura que uno elige por fuera de las exigencias facultativas: narrativa, cuentos, cuentitos, cuentotes, novelas, biografías, autobiografías, diatribas políticas, textos académicos por qué no, chistes de gallegos (?

Hasta mitad de año más o menos pude mantener un ritmo de lectura, siguiendo la colección británica de Anagrama/Página 12 que aún no terminé (irregular, por cierto… muy irregular), pero, como decía, a esa altura del año tuve que abandonar todo porque comenzó un cuatrimestre monumental.

Y así parece que serán los próximos años, así que un desafío personal que enfrento es el de ver cuándo carajo voy a leer las cosas que quiero leer. Saludablemente, aún supero con creces la cantidad de libros que leí en comparación a los que tengo por leer, pero debo decir que esta segunda categoría aumenta día a día. Se van acumulando y ahí están, esperando ese verano o esa larga internación, ese exilio en el que serán leídos con nostalgia o con premura o con alegría o vaya a saber con qué (?

Lo cierto es que volví a la lectura de lo que se me canta el culo con la autobiografía de Willy Crook, lanzada hace unos meses por Planeta. Fue un hermoso y ameno regalo navideño, hecho por una persona que me conoce mucho y bien sabe de mi admiración por este músico tan particular del rock argentino, que constituye en si mismo una especie de islita aparte.

La lectura se hace agilísima e interesante. Efectivamente, la vida de Crook ha sido un delirio gitano. Los primeros capítulos, en los que narra su infancia en Villa Gessel y su juventud en España y vagando por Europa, nos arroja una veta desconocida de Willy: el narrador es sumamente tierno, dispuesto a vivir la vida literalmente como una aventura. Esa, la primera, es la parte del libro que más me gustó, quizás por tratarse de su aspecto más desconocido. Willy realmente ha curtido caravana.

Después vendrán los 80 en si mismos, con la experiencia Patricio Rey (de seguro muchxs lo compren esperando grandes revelaciones de esa experiencia, cuando tanto el libro como la obra de Willy Crook son mucho más interesantes que eso), Lions in love, Los Abuelos, España, las sustancias, las novias, los 90, los Funky Torinos, su internación en el Hospital Borda, James Brown

Se trata de un libro para cualquiera que le interese la contracultura porteña de los 80 y 90, contado con amabilidad, sin subestimar a nadie, con el corazón bastante abierto (aunque un Sir como Crook debe guardar mucho, mucho más de lo que cuenta) y con el humor finísimo al que nos tiene acostumbrados a los que solemos ver sus entrevistas o ir a sus shows.

El tipo con más onda de la República Argentina. 

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