5 canciones ultra-veraniegas

A diez días de finalizar el año, empieza oficialmente el verano: la estación del amor. Ah, no. La estación de las cucarachas, la transpiración eterna y la baja de presión. Personalmente, el mejor momento del año es marzo-abril-mayo y la festividad que más disfruto no es la de Papá Noel y la pirotecnia, sino las Pascuas. Pero también el verano tiene lo suyo. Aunque una de las cuestiones que viene a comprobar que no es la mejor estación es que la música que la caracteriza es una terrible poronga. De todos modos, vamos con cinco nobles canciones que nos transmiten esa sensación de ropas ligeras y alegría sin fin. Que casi todas sean de la época de mi infancia me parece una casualidad, pero porque me da paja indagar, porque no debe ser una casualidad. Ah, y casi todas remiten al Brasil.

Postdata. No hay orden. 

Gente – Caetano Veloso – 1977
La más longeva de todo el conteo. Con esa alegría para nada eufórica, cero agarrarse el bulto y gritar, que tienen los brasileros. Re alegre y feliz y todo eso. Del discazazo Bicho.

Eu vi chegar – Los Pericos – 1997
Todo el disco 1000 vivos de Los Pericos es sumamente veraniego. Es un rejunte de hits en distintas presentaciones en vivo donde el Bahiano está más cliché que nunca con sus falsetes y yeites clásicos. Agua, playa, portuñol y alegría.

O canto da cidade – Daniela Mercury – 1992
Pocas canciones me remiten tanto a la infancia como esta, aunque no a algún momento en particular. Solo que sonaba. O quizás sonaba durante la gestación (?) porque más que de mi infancia es de mis primeros segundos de existencia en este mundo hostil.
Hay una película de Alberto Lecchi que no recuerdo el nombre en la que Darín y Carolina Papaleo iban en bicicleta por un acueducto, escapando de transas & cobanis (que vendrían a ser lo mismo, ¿no?) a los fines de irse a la playa a beber con este tema. Lo lograban.

Melô do Tchan – Gera samba – 1995
En verdad se trata de siguruchá-amaruchá etc. Parte de esa saga de canciones que piden hacer determiandos pasos y son cantadas por negros enajenados con los ojos muy abiertos. Toda una verdadera garcha.

Batida de coco – Derek López – 1996
¡Batida de coco, esa es la mía! ¡Pedile una tuca  a la negra María! Hitazo enorme escrito por un no-brasilero. Derek López es boliviano. Pero creo que es hijo de un diplomático y por eso curtió Brazil.

 

Resultado de imagen para darin papaleo alberto lecchi

Perdido por perdido. Esta es la película que decía que tiene O canto da cidade. 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s