“El kirchnerismo es una etapa superadora del peronismo”

Hablamos con el concejal camporista de Avellaneda Emmanuel González Santalla: los desafíos para construir una oposición inteligente; corporación política; la muerte de Néstor; la relación kirchnerismo-peronismo ¿Dos caras de una misma moneda?

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La Cámpora reivindica directamente a Fidel Castro ¿Desde dónde?

Los pasillos del consejo deliberante de Avellaneda están repletos de simbología kirchnerista. Uno calcula, a ciegas en lo que a caminar por consejos deliberantes refiere, que no deben ser así todos los edificios municipales: “acá se da la particularidad de que lo que nuestro bloque del FPV defiende es lo mismo que defiende nuestra orga y nuestro intendente”, dice Emmanuel González Santalla, a quien le tocó asumir como concejal en la primera presidencial que la fuerza que representa pierde en doce años. Es que Avellaneda se consolidó en los últimos meses como una isla k: sus paredes exudan presencia militante y se ganó, al interior del microclima de los que adhieren a las políticas de los últimos gobiernos, el mote de Cuna de la Resistencia. “Nunca ha habido algo que plantee el intendente o nuestro bloque y que la organización no esté de acuerdo. La realidad es que hay unidad de concepción.” Unidad de concepción. Una idea que el concejal repetirá en reiteradas ocasiones durante sus verborrágicas alocuciones y sus múltiples referencias a Néstor Kirchner. “Para ser bueno, el kirchnerismo empezó a tener impacto en Avellaneda desde que Ferraresi es intendente. Y es muy sencillo, cualquier vecino que uno se cruce entiende lo mismo. Porque la verdad que veníamos con un retraso. Fijate lo que pasó en distritos vecinos. En algunos municipios ha habido 12 años de kirchnerismo y en otros parece que no estuvimos”.

Santalla se sumó a La Cámpora durante el crucial conflicto con las patronales agrarias, en aquél mediatizado conflicto de derramamientos de leche y toritos inflables en Plaza de Mayo. Primero organizando centros culturales, entre los que se encuentra el Patas Arriba, parada ineludible para los militantes de la zona, hasta llegar a aquél 27 de octubre fatídico, en el que la cosa se puso seria: “Justo cuando muere Néstor, nosotros empezamos a armar La Cámpora en Avellaneda. Estábamos todos esperando el censo. En ese momento vivía en un edificio. Bajé a hacer el censo y cuando vuelvo tenía ocho llamadas perdidas. Me acuerdo de mi viejo llorando, muy dolido. Ahí me dan la noticia. Esa misma tarde fui a la Plaza de Mayo con mi viejo y con quien en ese entonces era mi compañera. Teníamos esa extraña sensación de dolor. Todos fuimos con la idea de “esto se acabó, perdimos a Néstor”. Estábamos todos tratando de asumir la derrota tras un golpe tan duro. Néstor que no era solo el jefe, además era un padre político. Todos sentimos en ese momento que perdimos a nuestro viejo. Y cuando vemos que iba llegando gente… de a poco empezamos a dudar si había que asumir la derrota, por ahí no todo estaba perdido. Ahí nos dimos cuenta que estaba naciendo algo nuevo, fue nuestro 17 de octubre.”

Paramilitares kirchneristas. Hordas hitlerianas. Militontos. No me digas que cuando pensás en La Cámpora no se te vienen a la cabeza las críticas que sistemáticamente les propinan hace años desde las usinas mediáticas. Vamos. Para nosotros es una especie de orgullo que nos pegue Magnetto y compañía. Si lo hacen es porque ven en La Cámpora a un enemigo. Y algo que muchas veces no entienden compañeros de otras organizaciones es que cuando le pegan a La Cámpora, le pegan a todas las orgas, porque ellos van por la política. El otro día, Máximo en Quilmes decía “ojo cuando le pegan a los dirigentes políticos, porque cuando le pegan a los dirigentes los que ganan son los que no van a elecciones nunca”. Las corporaciones que gobernaron la Argentina hace muchas décadas, con algunas interrupciones. Hoy hay que profundizar la discusión para adentro e impulsarla hacia afuera.”

Corporación política

La militancia se encargó de subrayar en muchas ocasiones que los gobiernos kirchneristas enfrentaron a las corporaciones: Sociedad Rural Argentina, Fondo Monetario Internacional, Grupo Clarín. En los últimos años, se engrosó la fila agregando a jueces y fiscales ¿Pero los políticos de saco y corbata no forman parte del “dejar hacer”? ¿La puja por el Estado no es la puja entre los que pretenden ponerle coto al libremercado, frente a los que prefieren la omisión?

“Yo creo que el kirchnerismo hoy es una etapa superadora del peronismo, es una especie de actualización doctrinaria del peronismo. Lamentablemente hoy hay sectores que no lo entienden así, los sectores de la corporación política. Los sectores más conservadores y reaccionarios, representados en un sector del peronismo como Urtubey, Massa y Bossio. No es una cuestión generacional, es una cuestión de desde dónde uno entiende la política. Y hoy el peronismo es Cristina. Yo me acuerdo la discusión de 2005: Chiche Duhalde contra Cristina, el kirchnerismo contra el peronismo, y la verdad es que uno no tiene dudas donde estaba el peronismo ¿estaba en el peronismo de Chiche Duhalde o con Cristina? El peronismo estaba con Cristina. Hoy el peronismo está reflejado en esa construcción y quienes no lo entiendan así… bueno, no logran interpretar la etapa histórica que se está viviendo y prefieren hacer acuerdismo en pos de una gobernabilidad que es argumento de aquellos que quieren permanecer. Un colaboracionismo con un gobierno que está empobreciendo al pueblo todos los días en lugar de plantarse desde las convicciones de lo que Néstor nos enseñó a partir de 2003, cuando entró a la Casa Rosada.”

¿Cómo construir una oposición política inteligente en tiempos en que esa corporación piolítica (si, piolítica, con i) se desvive por emplear su colaboracionismo con el gobierno patronal de la forma más efectiva posible? ¿Es el PJ una herramienta necesaria para la construcción de poder? Santalla problematiza: “Lo que nosotros tenemos que discutir es para qué el PJ.  Cuando uno ve una lista del PJ donde está representado Barrionuevo, Urtubey, Bossio, la verdad que yo no me puedo sentir parte de eso. Eso representa, para mí y para muchos de mis compañeros, una corporación política a la que Néstor y Cristina le patearon el tablero. Le patearon la mesa porque eran los que decidían todo lo que pasaba en la Provincia de Buenos Aires. Y algunas provincias con algunos sistemas de gobierno casi feudales. Hay que entender que hay que romper con eso. Pero no romper con personas ni dirigentes, sino a romper con una lógica. Esa misma corporación política es la que no apoyó a Néstor y Cristina, sino que los condicionó. Lo único que les interesa es permanecer en la política, no un proyecto nacional y popular, ni la justicia social.”

Para cambiar al cambio

Muchos se han preguntado con alevosas intenciones cómo iba a hacer una fuerza política que se desarrolló al calor de ser oficialismo para lisa y llanamente seguir existiendo. Empezaron a dar vueltas por ciertos discursillos mediáticos expresiones como “caja del estado” o “fanatismo ciego”. Lo cierto es que al nuevo gobierno no parece temblarle el pulso a la hora de embestir contra las conquistas de los últimos años. Su capacidad de consenso es infinitamente menor a lo que pregona y el primer mandatario parece continuar en su tesitura de “ver una pared en frente y seguir”. Le preguntamos al concejal al respecto: “La Cámpora desde el primer momento se postuló como una organización política a largo plazo. Cuando Néstor plantea la necesidad de armar una fuerza política propia viendo los condicionamientos que tenia de distintos sectores políticos, de algunos sectores del PJ también. Queremos tener una construcción a largo plazo, que pueda sostener un  proyecto político en el tiempo. Esto Néstor lo decía: perder elecciones es parte de la política. No tenemos que tener miedo. El compañero que crea que vamos a ganar elecciones toda la vida obviamente va a estar equivocado. Lo importante es que cuando vos construís a largo plazo, tenés más posibilidades de volver. Entonces gracias a la convicción y decisión de Néstor y Cristina, hoy esa generación esta plantada y dice “hasta acá”. Los buitres no, el endeudamiento no.”

Un resumen acerca de las perspectivas a futuro de la organización lo grafica muy bien la siguiente anécdota: “Una vez el Chino Zannini nos decía “ustedes tienen una ventaja con respecto a nosotros. Ustedes imagínense cuando ganamos la elección de 2003. Nosotros mirábamos para abajo y no había generación política que venga. Mirábamos para arriba y no había generación política que nos ayude, mirábamos para los costados y eramos poquitos. Éramos muy poquitos. Miren la ventaja que tienen ustedes: miran para arriba y estamos nosotros, miran para abajo y se suman pibes de trece, catorce años. Miran al costado y son  un montón. Miren ustedes la diferencia cuando tengan la responsabilidad de hacerse cargo”. Lo único que tenemos que hacer es discutir mucho, y trabajar la unidad de concepción. Trabajar la conciencia de la gente, representatividad en nuestros pueblos trabajando en cada uno de los barrios, en el frente sindical, en el frente estudiantil. Organizándonos y con nuestro proyecto político en la espalda nuestra generación política tiene un futuro… si nosotros no cumplimos el objetivo, que no es nada menos ni nada más que llevar este proyecto político al frente del estado nacional, hablaría muy mal de nosotros y pasaríamos a ser los pelotudos de la historia que perdieron la oportunidad quizás mas grande  transformar la argentina para muchos años hacia adelante.”

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